sábado, 28 de mayo de 2011

¿Quién se raja el año?

Estando un día en mi labor diaria, me puse a pensar ¿Qué pasa con la educación colombiana que permite que niños con bastantes deficiencias accedan al siguiente grado o nivel académico? ¿Cómo es posible que niños que no sepan ni siquiera multiplicar exactamente termine siendo bachilleres? Y la pregunta del millón: ¿Quién se raja el año?

La respuesta es simple aunque un poco confusa, pues, con el decreto viejo el 230 del ministerio de educación, solo se podía perder el 5% del total de los estudiantes matriculados en una institución. Decreto que tenía supuestamente "algo a favor" pues buscaba que la tasa de deserción escolar bajara a nivel nacional. Pamplinas, la deserción escolar siempre ha existido y me atrevo de asegurar que en este caso aun más, pues la persona que en verdad termino con éxito el bachillerato construía un hogar con bases a los valores inculcados en su hogar y en la escuela, si seguía su etapa profesional terminaba desempeñando una excelente labor en el campo donde se había profesionalizado, como por ejemplo: el de la medicina, el derecho y la ciencias política, en la educación, etc. Mientras caso contrario ocurría en los que terminaban empujados con el decreto 230, pues estos llegan a construir hogares con escasos valores, dado que entre otras cosas el rendimiento de los niños en un aula de clases muchas veces se ve determinado por los problemas intrafamiliares y si hay violencia mucho peor. Estos niños empujados por el viejo decreto no llegan a retransmitir unas buenas conductas a su generación, afectando su formación personal, en el peor de los casos muchos terminan saliendo del colegio buscando como trabajar, como aportar en la casa para que termine el conflicto familiar comprometiendo su formación.

Aquí cabe dar respuesta a la pregunta del millón sobre ¿Quién se raja?, y la mencionare en palabras de Gloria Nieto de Arias una de las profesoras más experimentadas del país: "Quien en verdad se raja es el estudiante que pasa empujado y lo hace para toda la vida".

Ahora con el decreto 1290, muchas personas que no trabajan en el sector educativo lo ven como una salvación a esta educación Colombia, tonterías es una fachada en realidad no ha cambiado nada pues ahora los docentes tienen como que hacer magia para que ese estudiante recupere sus fallas de cualquier antes de terminar el año, pues a final de año las secretarias municipales jalan orejas a los dueños de colegio por la pérdida de años.

Lo que aquí cuento lo hago para que tengan en cuenta lo que se está viviendo la educación en nuestro país. Hay una frase célebre que dice:

Un pueblo ignorante es ciego de su propia destrucción, al gobierno no le interesa que el pueblo se eduque. Le conviene más que siga sumido en la ignorancia absoluta, para poderlo manejar a su antojo.

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