miércoles, 5 de septiembre de 2012

La Carreta Vacia



Cierta mañana, mi padre me invitó a dar un paseo por el bosque y acepté con placer.
Se detuvo en una curva, y después de un pequeño silencio me preguntó:

-Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

-Estoy escuchando el ruido de una carroza.
 
-Eso es, -dijo mi padre-. -Es una carreta vacía.

-¿Como sabes que es una carroza vacía si aún no la hemos visto? –Le pregunte.

Él respondió:

-Es muy fácil saber que una carreta está vacía, precisamente por causa del ruido. Cuanto más vacía esta una carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto, y es el día de hoy, que cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo de lo que tiene y sabe, haciendo alarde de lo que hace, justificando su impuntualidad a causa de su mucha actividad, hablando en forma prepotente, y queriendo hacer sentir a los demás inferiores, es ahí, cuando tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía esta la carreta, mayor es el ruido que hace".

Tomado de:
La Culpa es de la Vaca
pag 159-160

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